¿Qué hacer en Tandil además de comer salame?

Las sierras, los salames, los dulces, las vistas, los quesos, la tranquilidad, la siesta, las calles empedradas, los caserones antiguos bien conservados, la amabilidad de sus habitantes. Todos son motivos para ir a visitar la ciudad de Tandil. Sin embargo nuestro motivo fue otro.  Igual tranqui que si querés saber qué hacer en Tandil te lo vamos a contar.

Fuimos porque creemos en la capacidad de transformación de las personas. Creemos en que las personas podemos tomar decisiones para llevar la vida que queremos llevar. Ese fue el caso de nuestros amigos Bárbara y Flavio. Ellos tenían una vida “armada” en la Ciudad de Buenos Aires: trabajos, casa, amigos, familia, títulos profesionales, rutinas. Sin embargo, pese a que tenían todo lo que se supone que hay que tener, sintieron la necesidad de un cambio. De vivir en un lugar más tranquilo, a un ritmo más pausado, en un espacio más amplio y natural. Por eso, hace un par de años no dejaron todo y se fueron; transformaron su realidad para que su vida se parezca a lo que querían.

Así fue que, con ganas de visitarlos en su nuevo estilo de vida, aprovechamos una visita a Argentinanos fuimos a Tandil para compartir de la tranquila vida serrana durante cinco días. Curiosamente, Pablo, otro amigo nuestro, unos años antes que ellos hizo lo mismo y también aprovechamos para encontrarnos.

Con la compañía tenaz y detallada de Flavio, devenido en eximio guía de turismo, recorrimos los principales atractivos de Tandil que no hicieron más que confirmar lo que ya sabíamos: es una muy linda ciudad que combina naturaleza, historia, cultura y gastronomía y que merece ser recorrida por varios días.

Tandil, está en la Provincia de Buenos Aires y queda a menos de 4 horas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Ideal para escaparse un fin de semana largo o pasar unos días de descanso en una de las pocas zonas serranas de la llanura bonaerense.

Qué lugares visitar y qué hacer en Tandil

Tandil es una ciudad muy versátil y dependiendo de quién la recorra tendrá múltiples ofertas. En base a nuestra experiencia les contamos que hay mucho para hacer en Tandil y que estas son nuestras recomendaciones pero seguramente hay otras distintas formas de disfrutar la ciudad.

La Piedra Movediza

Un clásico, tal vez el más famoso atractivo de Tandil, es la Piedra Movediza. Lo curioso es que es un atractivo que ya no está. La piedra movediza fue una roca gigante que se ubicaba -y balanceaba- en la cima de un cerro. Luego de mantenerse en perfecto equilibrio en la cima, en 1912 cayó partiéndose en tres pedazos y entristeciendo a toda una ciudad. 

Después de ese hecho, el atractivo se volvió un mito y cada vez tomó más relevancia. Tanta que finalmente en 2007 se instaló una réplica del mismo tamaño en el mismo lugar, tal como estaba la original. Más allá de la roca, lo que más nos gustó de este punto es la vista. En el Parque Lítico La Movediza, luego de subir por 10 minutos, se llega a la cima de una elevación desde donde se ve todo Tandil. Si van por la tarde, el sol bañará la ciudad y les va a regalar unos tonos dorados (si el día está lindo).

El Cerro El Centinela

Otro de los clásicos de Tandil. Llamativamente se trata de otra piedra en la parte superior de un cerro. La diferencia es que esta aún está de pie. Su forma alargada y vertical (mal pensados, abstenerse) la hicieron recibir el nombre de “El Centinela” y desde allí cuida y observa toda la ciudad. Aunque también hay una leyenda que le da más romanticismo al por qué del nombre.

Dicen que en época de la Campaña del Desierto (muy triste por cierto), la hija del cacique de los indígenas que habitaban la región, llamada Amaike, fue capturada porque era una gran guerrera y anticipaba los movimientos del ejército a su pueblo. Luego murió intentándose escapar. El indígena Yanquetruz, que se había enamorado de Amaike al verla moverse entre las rocas de las sierras, un día dejó de verla pero nunca supo que había sido capturada. Y día tras día miraba para ver si divisaba a su amada desde la cima del cerro. Hasta que los dioses se apiadaron y convirtieron a su alma en esa roca que vigila para que pueda ver a Amaike el día que ella resucite. 

Nosotros fuimos hasta El Centinela temprano a la mañana, pero es un lugar para ir en cualquier momento del día. Se puede llegar en auto hasta la base del pequeño cerro y luego, se suben unos 5 minutos. Desde arriba de todo, además de conocer a El Centinela de cerca se tiene una linda vista panorámica de la región. Hay una opción para subir en aerosillas, que también le suma un atractivo.

El Centinela se encuentra dentro de un complejo del mismo nombre en donde hay lugares para comer, para comprar productos regionales y también se pueden hacer actividades recreativas como cabalgatas, tirolesa, rappel y varias cosas más.

El Monte Calvario

Seguimos recomendando cerros. Este es un poco más céntrico y si bien no deja de tener un atractivo natural, la mano del hombre tuvo mucha influencia. Resulta que sobre este cerro hay un imponente cristo crucificado (por algo el nombre ¿no?). En su ladera se encuentra además la capilla de la Santa Gemma y una réplica de la gruta de la Virgen de Lourdes.

Para subir hasta el cristo hay dos opciones. Una es siguiendo el vía crucis con todas sus estaciones. La otra es subir por las escaleras. Nosotros recomendamos la primera, no porque seamos católicos, sino porque te permite internarte un poco en el bosque (aunque sea un poco más larga).

Al llegar arriba, se encontrarán con un cristo de unos 15 metros en donde aquellos que creen en la existencia de dios pueden dejar sus plegarias y agradecimientos. También se van a encontrar con una hermosa vista del centro de Tandil y apreciar su perfecto trazado con forma de cuadrícula.

Gracias al profundo conocimiento de Flavio, una vez arriba, en lugar de bajar, lo que hicimos fue seguir hacia la zona en donde da la espalda del cristo. Luego de 15 minutos de caminata, llegamos a un pequeño morro que al subirlo nos regaló una vista aún más amplia de Tandil, esta vez con el cristo incluido.

Qué hacer en Tandil - Monte Calvario
Así se ve Tandil desde el cerro que está detrás del Monte Calvario.

Parque de La Independencia

Uno cuando imagina un parque, lo primero que piensa es en un espacio verde, con árboles, caminos y pasto. Efectivamente, el Parque de la Independencia cuenta con todo esto. Sin embargo su principal característica es que está en la cima de un cerro. Mejor dicho, el parque es el cerro, directamente. Osea que, a todo lo típico de un parque, se le agrega que está en la ladera de una sierra.

Tiene un arco de piedra con mucha onda en la entrada, donado por la colectividad italiana en 1923. Se puede subir en auto o, si sos un héroe, a pie por unas escaleras.  Es otro excelente lugar para tener una buena vista de Tandil, hacer ejercicio y pasar la tarde tomando mates. Arriba de todo, se encuentra el Castillo Morisco, una imponente construcción donada por la colectividad española (se habrán puesto celosos) en donde hay un restaurante-confitería, recientemente restaurada.  Apto para bolsillos abultados, puede ser un gran escenario de una cena romántica.

El casco histórico

Realmente sería difícil ir a Tandil y no pasar por el casco histórico. Pero por si acaso, recomendamos que al menos se den una vuelta por sus calles. Para darse cuenta en dónde queda el casco histórico solo tienen que mirar hacia abajo. Si la calle en la que están tiene adoquines es porque están en el centro histórico. En ese momento es cuando deben levantar la mirada y empezar a ver  las casas y de los caserones. Las fachadas con sus plantas que suelen adornar sus puertas y ventanas. Los ladrillos a la vista, algunos pintados de blanco, los carteles oxidados, algunos restaurados. Sus calles y veredas son angostas y acogedores. Los naranjos se suceden uno detrás de otro en fila, las flores de azahar se pelean con las naranjas para ver quién hace más bellos a los árboles. Las que le dan mejor aroma a la ciudad, no hay duda, son las flores de azahar.

Qué hacer en Tandil - Ir a la Plaza principal
En la plaza principal.

La plaza principal es grande e imponente. Árboles altos y exuberantes. Es un buen lugar para unos mates sentados en un banco. En uno de sus costados van a ver el Palacio Municipal. Ahí están las oficinas del gobierno local. Recomendamos darse una vuelta alrededor para observar los detalles arquitectónicos, el Teatro del Fuerte y los jardines que lo rodean, en donde se destaca una estatua del mago, crédito local, René Lavand.

También, el casco histórico es un buen lugar para encontrar bodegones y almacenes, algunos aggiornados, otros no tanto. Ese es un viaje en sí mismo. Es un viaje en el tiempo a través de los sabores y el casco histórico es un buen escenario para llevarlo adelante.

Valle del Picapedrero

El Valle del Picapedrero es un parque recreativo en el que hay varias actividades para hacer sobre el cerro Aurora. Cuando nosotros fuimos estaba cerrado por ser día de semana, por lo que solo pudimos hacer algunas caminatas por los distintos senderos. Como están señalizados los hicimos sin problemas, incluso aprendiendo sobre la flora y fauna del lugar gracias a sus carteles instructivos. Cuando está abierto ofrece tirolesas, rappel, escalada, puentes colgantes; todas actividades para disfrutar en familia de un entorno natural típico de la sierra de Tandil.

El Paseo de los Pioneros

Muy cerca del Valle del Picapedrero queda el cerro Mate, sobre el cual se encuentra el Paseo de los Pioneros. Allí también se pueden hacer algunas caminatas para conocer la flora de la zona, siempre con amplias vistas de Tandil. Lo que nos pareció interesante aquí es que es un espacio realizado en homenaje a Los Pioneros, familias de inmigrantes que llegaron a la zona para trabajar en las canteras extrayendo piedras. En distintos puntos del paseo se pueden observar carteles informativos sobre cómo estas familias se acentaron en la zona e incluso hay estatuas alusivas a la tarea de estas personas. 

Lago del Fuerte

Si quisiésemos hacerle una crítica a Tandil es que tiene “poca agua”. Entiéndase como que no hay espacios en donde refrescarse o simplemente escuchar el ruido del agua fluir. En ese contexto, el Lago del Fuerte es un oasis. Se ve que alguien pensó como nosotros y construyó este embalse artificial y a partir de ese momento Tandil tiene un gran lugar de esparcimiento junto al agua. En realidad la decisión de crear la represa tuvo más que ver con controlar inundaciones, pero el efecto secundario e una hermosa área de recreación, con actividades acuáticas, rodeada de una pista para correr o caminar y con muchos árboles y pasto para dormir una siestita y tomar unos mates.

Si bien no está propiamente en el Lago, en uno de los costados de la represa, un poco más elevado, se encuentra las esculturas de Don Quijote y Sancho Panza junto al Molino de Viento. No es que sea un imperdible de Tandil pero es un buen punto para tener una linda vista del Lago del Fuerte. Lamentablemente, el sector está un poco descuidado. 

El Valle Escondido

Alejándose un poco de la ciudad, se puede visitar el Valle Escondido. Su atractivo principal es un campo de golf que, si bien es privado, para aquellos que no tienen interés en jugar, igual tiene sentido dar una vuelta y pedir permiso para entrar. Tiene vistas de todas las sierras cercanas y cuenta con un restaurante-confitería para tomarse algo admirando un paisaje más que agradable.

La ruta de los embutidos

Dejamos para el final el plato fuerte. Quizás lo más buscado para muchos de los que visitan Tandil.

Son famosos los embutidos, quesos y dulces que se producen en Tandil. En muchas esquinas van a encontrar ofertas variadas con precios increíblemente baratos. Es casi una obligación visitar algún almacén o despensa para degustar alguna especialidad. La gente es muy amable y siempre los van a recibir con los brazos abiertos y algo para degustar, incluso cuando no compren.

También son grandes lugares para sacar fotos porque la variedad es interminable.

La división entre salame picado fino y picado grueso es insignificante entre tanta variedad de embutidos. Con los quesos ocurre lo mismo hay saborizados, para untar, maduros, con leche de oveja y muchos más. Nosotros fuimos sabiamente guiados por Flavio y nuestro recorrido consistió en ir a Época de Quesos, en el casco histórico, imperdible bodegón antiguo, luego a Cabañas Las Dinas, en donde después de degustar 10 variedades de salame nos llevamos algunos cuantos y finalmente a Produlac, que si bien no es tan pintoresco porque es una planta industrial, encontramos unos quesos riquísimos y a precios muy accesibles. También hacen un dulce de leche de novela y está a mitad de precio que uno cualquiera en un supermercado.

Es cierto que los recuerdos siempre quedan más que nada en la retina y Tandil regala paisajes memorables. Pero no saben lo lindo que es volverse de Tandil con un quesito, un salamín o un dulce de leche. Sobre todo porque días o semanas después uno puede seguir saboreando el aire serrano y sentir que todavía disfruta de tan amigable ciudad.

Ahora, si lo que quieren es una experiencia más intensa les vamos a recomendar algo que no pudimos hacer, pero que no tenemos dudas que es una experiencia espectacular. Existen algunos pueblitos en  los alrededores de la ciudad, antiguos parajes del ferrocarril que datan de fines del siglo XIX, que actualmente tienen alrededor de 150 habitantes. Allí se pueden encontrar almacenes de campo que mantienen las tradiciones y en donde se puede encontrar desde alpargatas hasta todo lo necesario para un buen vermú. Los parajes más salientes son De La Canal, Fulton, Gardey, Pablo Acosta; destinos recomendados por nuestro amigo Flavio perfectos para darse una vuelta a la hora de la comida y de paso viajar en el tiempo.

Estas actividades para hacer en Tandil son las que consideramos sobresalientes. Algunas son clásicos imperdibles y otras dependen del plan de cada uno. Nosotros también pasamos a visitar la antigua estación del tren, porque somos fanáticos del ferrocarril. De todas formas para nosotros lo más importante fue ver a nuestros amigos y darnos cuenta que Tandil es, sobre todas las cosas, una tierra amigable en donde se pueden cumplir sueños y generar oportunidades.

¿Cómo llegar a Tandil?

Tandil queda a unos 350 km. de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Nosotros fuimos en bus, saliendo desde Retiro (también se puede ir desde la Terminal de Liniers). Existen varias frecuencias diarias y, a excepción de fechas especiales, no es necesario comprar pasaje con anticipación.

Nuestra mayor recomendación sería ir en auto, ya sea propio o de alquiler. En caso de que sea un alquiler nosotros evaluaríamos el alquiler de camionetas, porque puede ser un poco más cómodo para transitar caminos rurales. Estrictamente para ir a Tandil el estado de la carretera es en general bueno.

Si vas en auto desde Buenos Aires existen varias formas:

  • La más clásica es ir por la Ruta Nacional 3 hasta Las Flores y ahí empalmar con la 30 directo hasta Tandil. Vale aclarar que la Ruta 3 es famosa por la cantidad de camiones que hay. Al ser en su mayoría de una sola mano, puede volverse un poco pesado si hay mucho tránsito.
  • Otra es por la Ruta Nacional 2, luego la Ruta Provincial 215 hasta Brandsen, luego la Ruta Provincial 29 hasta Ayacucho y finalmente la Ruta provincial 74 hasta Tandil. Esta opción parece más rebuscada y es 50 kilómetros más larga, pero seguro tiene menos tránsito de camiones y si es en temporada alta o un fin de semana largo puede ser una buena opción.
  • Hay una variante que combina las dos anteriores: comenzar por la RN3 hasta Montes, que es en dónde deja de ser doble mano, y empalmar vía la Ruta Provincial 41 hasta la Ruta Provincial 29 y desde ahí hasta Ayacucho y luego la 74 hasta Tandil.

Otra ciudad importante desde donde se puede ir a Tandil es desde Mar Del Plata. Queda a unos 170 km directos por la Ruta Provincial 226. Desde MDQ salen varios buses diarios.

¿Dónde hospedarse en Tandil?

Nosotros nos hospedamos en lo de nuestros amigos, por lo que no podemos recomendar hospedajes de primera mano. Sin embargo, lo que si les podemos contar es que Tandil tiene hospedajes de todo tipo. Desde apartamentos en el centro hasta cabañas con parque y pileta en las afueras. Lo que les recomendamos es que hagan una búsqueda en AirBnb y Booking .com para encontrar la opción más conveniente, siempre evaluando las recomendaciones de otros usuarios.

¿Están planeando ir a Tandil? ¿ Te quedó alguna duda de qué hacer en Tandil? Escribinos en los comentarios que te respondemos enseguida.

 

 Esta publicación tiene un enlace patrocinado. Después de escribir la nota, una agencia nos ofreció darnos una remuneración a cambio de incluir un link. Nosotros aceptamos porque consideramos que no afecta el sentido del artículo y nos ayuda a seguir con nuestro proyecto.

 

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Acerca de Trayectorias

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