Manaos: qué hacer en una ciudad en medio de la selva

Algunos se preguntarán qué sentido tiene dedicar unos días a visitar una ciudad teniendo tan cerca la posibilidad de conocer los atractivos naturales de la Amazonía. Otros querrán saber qué hacer en Manaos para aprovechar la visita antes de irse a la selva. Seguí leyendo, tenemos algunas ideas para que además de irte para la selva Amazónica puedas descubrir la historia y la cultura de Manaos, la ciudad que está en medio de la selva.

A pesar de ser la capital del Estado de Amazonas, Manaos está emplazada sobre el Río Negro, dato curioso que los habitantes de Amapá –otro de los estados brasileños en la Amazonía- sacan a relucir cada vez que pueden: Macapá es la única ciudad capital estatal de Brasil que está sobre el Río Amazonas. Belém, capital de Pará –el otro Estado de la región-, está sobre el Río Maguari. Igualmente, más allá de los nombres propios, todos conforman la gran cuenca amazónica, la más caudalosa del mundo, la mayor reserva agua dulce del planeta. Y Manaos está ahí, justo en el medio, del río y de la selva.  

Llegamos en temporada de lluvia –o en invierno, como le dicen extrañamente los amazonenses-. En dos semanas, tuvimos tres días de sol y cielo despejado. Hubo días en los que la lluvia duró horas y más de una vez nos dejó empapados o atrapados bajo algún techo.

A nosotros no nos afectó tanto porque nos estábamos preparando para viajar en barco durante siete días hacia la frontera con Colombia. Prepararnos significaba pasar la mayor parte del día trabajando encerrados solo mirando nuestras computadoras y la lluvia por la ventana.

Igualmente hicimos lo que teníamos ganas de hacer en Manaos: conocer el famoso encuentro de las aguas entre el Río Negro y el Río Amazonas, nadar en el río, pasear por las calles, conocer las afueras de la ciudad, vivir la cotidianidad junto a los ciudadanos, conocer la selva, aprender de la Amazonía y comer pescado –aunque solo un 50% de esta pareja se animó a probarlo-.

qué hacer en Manaos
Super ciudad

Teníamos miedo de llegar a Manaos. Nos habían dicho que era una mega ciudad emplazada en medio de la selva y que eso nos iba a decepcionar. Definitivamente es una ciudad enorme –en Brasil no podría ser de otra manera- pero, después de haber conocido muchas otras capitales de Estados brasileros, Manaos nos pareció moderada. O sea, viven casi dos millones de personas, pero por alguna razón tiene la tranquilidad y la fisonomía que nos imaginamos tenía a fines del siglo XIX cuando comenzó el desarrollo al modo occidental de la ciudad.

La razón fue el caucho, el “boom” como lo llaman los historiadores. O sea, la extracción de una materia prima que comenzó a cotizar en el mercado internacional cuando Don Goodyear descubrió que servía para hacer neumáticos. Y con el dinero que dejaba la exportación, la ciudad creció. En esa época, también se preguntaban qué hacer en Manaos, una ciudad en medio de la selva, por eso se construyeron edificios públicos y palacios con estilo arquitectónico europeo, el teatro de ópera, plazas, parque y, claro, el zoológico.

La población comenzó a aumentar porque los europeos venían a hacer sus negocios. También se empezó a concentrar la población porque era necesaria la mano de obra que, como sucedió en toda la región, fue indígena, campesina y esclava. Uno camina por las calles y no ve población afrodescendiente como en el resto de Brasil.

Qué hacer en Manaos - Peatonal

Lo que no es como en el Siglo XIX seguramente es la economía actual porque bastante castigada y avejentada está Manaos. Así como el caucho se fue de la Amazonía también se fue la riqueza que alguna vez generó. Y todo esto es evidente en Manaos. Uno camina por la ciudad y ve los edificios que alguna vez fueron imponentes. Uno se aleja del Centro Histórico y se ven los barrios asentados sobre zonas inundables en los que viven familias que tienen su historia en el río.

Qué hacer en Manaos - Puerto

Lo que vimos también es la intensión de las autoridades de mejorar la infraestructura de Manaos, aunque muy dependiente del turismo nacional e internacional. Es verdad que está ayudando a valorizar los edificios históricos como el Teatro Amazonas y el Mercado Municipal, y los espacios públicos como el Largo de Sao Sebastián y la Plaza del Palacio Provincial, que tienen internet gratuita para los residentes. Y el aeropuerto, con las obras del Mundial de Fútbol en 2014, quedó espectacular. Pero lamentablemente el transporte público es un desastre: los puntos de parada y las unidades están en pésimas condiciones.

La verdad es que los comerciantes están entusiasmados con el turismo. Cada persona con la que hablábamos y le contábamos que somos de Argentina nos decía “¡ahhh, siii!”. Nosotros no entendíamos tanto entusiasmo hasta que nos enteramos que, desde febrero de 2017, hay un vuelo directo de Gol entre Manaos-Buenos Aires una vez por semana. Todos apuestan a que los argentinos cambiemos un poco las playas paradisíacas por una experiencia amazónica.

Lo que más nos gusta de conocer lugares es simplemente vivirlos. (Esto lo contamos en detalle en “5 motivos para viajar“.) Podemos decir que mínimamente hay que estar una semana para poder conocer cada uno de sus días y así llevarse una idea de cómo es la vida de la gente.

Estuvimos dos semanas en Manaos; una semana alojados en el Hotel Boutique Casa Teatro en pleno Centro Histórico, y la otra en la casa de anfitrión de Couchsurfing en las afueras de la ciudad, justo en el distrito industrial. Así que tuvimos la posibilidad de conocer y recorrer distintas zonas de la capital y vivir la cotidianidad junto a los amazonenses y tachar algunos items de la lista de “Qué hacer en Manaos” que teníamos en nuestro teléfono.

¿Qué hacer en Manaos?

Disfrutar de la vida cultural alrededor del Teatro Amazonas

Al verlo, uno se pregunta: “¿Para qué semejante teatro en medio de la selva?”. Sin dudas, el Teatro Amazonas es símbolo de la época en la que Manaos pretendía asemejarse a las capitales europeas por la riqueza que generó el comercio del caucho. Dato color: los adoquines de la calle de entrada eran de caucho para amortiguar el ruido de los carros y evitar que arruine la función.

Qué hacer en Manaos - Teatro Amazonas

Lo restauraron a comienzo del Siglo XXI así que todo está como en aquella época: las butacas rojas, las paredes sin manchas de humedad, las pinturas murales intactas, los pisos de madera encerados y lustrados, las columnas de mármol brillando, la araña principal que parece de brillantes.

Lo mejor de todo es la cúpula de tejas de cerámica esmaltada verdes y amarillas, como la bandera de Brasil, que mandaron a traer de Francia. Parece que la criticaron mucho por lo estético – le decían la pajarera- y porque decían que el peso no iba aguantar. Se equivocaron todos: nunca se cayó y justamente lo que hace característico al teatro y lo volvió famoso es esa cúpula tan llamativa.

Qué hacer en Manaos - Teatro Amazonas
Lo que cambió, seguramente, es que el teatro está todo iluminado desde el exterior.

Los miércoles la entrada es gratuita para visitar las instalaciones. No tienen una visita guiada, pero entre las exposiciones hay unas pantallas interactivas donde se cuenta la historia del teatro, de la ciudad y de Eduardo Ribero, el gobernador del Estado de Amazonas que impulsó su desarrollo.

El salón de baile –como lo apodé- es de esos lugares que empalaga. Las pinturas murales representando “la selva” parecen ilustraciones de cuento.  Obviamente son símbolo de su época: oscuros, misteriosos, cuando la selva era un territorio con muchas más incógnitas que ahora. Justo fuimos cuando estaba ensayando una orquesta y permitieron la entrada al salón principal para poder presenciar el ensayo. Así que fue como una mini función privada.

El área de Cultura de la ciudad tiene un programa para incentivar la concurrencia de la población local al teatro. Consiste en organizar casi todos los días de la semana funciones gratuitas de danza, artes escénicas, música o lo que sea que se pueda representar arriba del escenario. Siempre son por la noche y suelen ser muy concurridas por lo que recomiendan ir con media hora de anticipación, por lo menos, para asegurarse lugar. Nosotros fuimos un viernes a una función de danza contemporánea y efectivamente había mucha gente. Lo que notamos fueron muy pocos extranjeros –algunos argentinos y algún que otro gringo– y muchos brasileros: parejas, grupos de amigos jóvenes, grupos de señoras. Nos gustó ver que la gente se apropió de la propuesta cultural.
Qué hacer en Manaos - Teatro Amazonas

 Desayunar/almorzar los domingos en la Feria de Artesanato

Antes de conocer en profundidad Brasil, pensábamos que Bolivia era el país con mayor variedad de comida callejera. Ahora sabemos que Brasil está en la pelea. Los domingos, en todas las ciudades, hay por lo menos algún punto –en las grandes ciudades son más- donde cortan el tránsito para que los peatones se adueñen de las calles. Los peatones y puestos de comida. Afortunadamente, Manaos no fue la excepción. Afortunadamente porque fue la ciudad en la que nos despedimos de Brasil.

Llegó el domingo y aunque el día estaba horrible –gris oscuro y húmedo- nos fuimos a la Av. Eduardo Ribeiro, justo a dos cuadras del hotel donde nos estábamos quedando y justo a una cuadra del Teatro Amazonas. Es decir, en pleno Centro Histórico. Nos habían dicho que era una buena idea ir a desayunar. Pero nosotros ya habíamos desayunado en el hotel, así que salimos con la idea de dar una vuelta hasta que se largara a llover.

Qué hacer en Manaos - FeriaA penas llegamos entendimos que se habían equivocado. La Feira de Artesanato de la Av. Eduardo Ribeiro de Manaos es ideal para ir disfrutar de un brunch estilo amazónico, aunque eran las 9 de la mañana. Farofa de charque (harina de mandioca tostada con manteca y con pedazos de carne seca al sol), sándwich de tucumão grillado (una fruta naranja y dura) con queso y huevo; churrasco de carne y frango (pollo); pirarucú (un pescado), feijoada (porotos guisados con carne y cebolla, entre otras cosas), tapiocas dulces (goiaba, banana) o saladas (jamón, queso, huevo). Todo acompañado de jugos naturales de copoaçú, guaraná, maracujá y otros frutos amazónicos o café negro, fuerte y dulce. Los puestos de comida tienen todos sus espacios de mesas y sillas con toldos para proteger del sol o de la lluvia.

Definitivamente no solemos desayunar así, pero para la media mañana de un domingo nos parece genial.

Qué hacer en Manaos - Feria Qué hacer en Manaos - Feria
 Qué hacer en Manaos - Feria  Qué hacer en Manaos - Feria

Además del sector gastronómico, hay varios puestos de artesanías de las más tradicionales –objetos de uso cotidiano de las comunidades indígenas de la región-, otros de artesanías más actuales –tejidos al crochet, bijouterie, objetos de diseño- y otros puestos de productos industriales como ropa y calzados.

Qué hacer en Manaos - Feria

Es una feria de apenas dos cuadras, pero muy auténtica. Allí están las familias desayunando y haciendo compras de domingo.

Vivir la cotidianidad en Manaos: Largo de São Sebastião

En Brasil, los “largos” son las plazas sin pasto, en general de adoquines porque datan del siglo XIX, época en la que esos espacios representaban el símbolo de la vida pública. Ahora también y por eso en general en todo el país están bien mantenidos con el objetivo de que los habitantes se apropien de esos espacios y los cuiden.

Qué hacer en Manaos - Largo de San Sebastián

En Manaos el Largo de São Sebastião rodea al Teatro Amazonas; prácticamente conforman el mismo espacio entre dos calles peatonales. Es el punto de encuentro en el Centro Histórico de Manaos.

Hay bancos bajo la sombra de los árboles, un sector con WiFi gratuita, puestos de comida típica, una librería. La gente se sienta a descansar, los chicos que salen de la escuela se sientan a pasar el rato antes de volver a sus casas, los grupos de amigos, los artesanos se juntan a compartir las anécdotas del día, los migrantes venezolanos tienen sus puestos de comidas, los turistas van a los restaurante y bares. Y un cartel dice expresamente que están permitidas las expresiones artísticas y culturales de todo tipo.

 Qué hacer en Manaos - Zona Wifi

Alrededor de todo el Largo hay un pequeño y tranquilo polo gastronómico: un bar con música en vivo todos los días de la semana, un restaurant de tambaquí, el pescado típico de la Amazonía; un restaurante de tacacá, sopa con camarones; una heladería con sabores frutales, un puesto de venta de acaí y crema de coapoacú, un lugar para tomar jugos y comer algo al paso, una pizzería y dos cafés.

Qué hacer en Manaos - Largo de San Sebastián

En una de las calles peatonales hay un espacio de exposición y venta de arte tradicional y contemporáneo de la región, la Galería Amazónica. Hay colecciones temporarias y muestras permanentes de trabajos en cerámica, madera, pinturas y cestería.

Qué hacer en Manaos - Galería de artesanías

Es una iniciativa de dos organizaciones que trabajan junto a comunidades indígenas de todo el país que se encargan de garantizar la calidad y el origen de las piezas y facilitar la comercialización a partir de un precio acorde al trabajo realizado. Todo lo que se vende tiene un código que identifica a su creador de manera que ese dinero le llegue directamente.

Y como no podía faltar, frente a la plaza está la Iglesia de São Sebastião que toca las campanas cada cuatro horas…

Qué hacer en Manaos - Iglesia

 

Buscar el Mercado Municipal y el Puerto de Manaos

Desde el Teatro Amazonas, caminando por la Av. Eduardo Ribeiro, llegamos al puerto de Manaos. Imaginábamos que íbamos a encontrarnos con una costanera, muelles y grandes barcos de carga y de pasajeros. Nos habían dicho que, pasando a la zona de embarque, podíamos ver la tabla histórica del nivel del Río Negro. Ese día llegaba un crucero, así que fuimos.

Nos encontramos con muchas personas vendiendo el típico paseo por el Río Negro, una reja, unos guardias de seguridad privada y un puesto detector de metales. El guardia nos dijo que sin pagar la tasa de embarque no podíamos pasar. “¿Tasa de embarque? Pero… no nos vamos a embarcar. Queremos pasar y recorrer el puerto”. El no fue rotundo. Supuestamente si uno de los guías de la Cooperativa de Turismo que están por ahí vendiendo los paseos nos acompañaba podíamos pasar sin problema. Pero no queríamos pagarle a un guía para que nos acompañe. El guardia nos dijo que no podían cobrarnos, que lo tenían que hacer gratis. Pero tampoco queríamos sacarle tiempo de su trabajo sin pagarle. Así que desistimos.

A los pocos días fuimos a hacer la excursión por el Río Negro y pasamos por esa puerta. No hay mucho. El puerto de cargas está a las afueras de la ciudad y ese, que es el puerto de pasajeros, apenas tiene una pasarela desde la cual se ve la famosa tabla de niveles.

Qué hacer en Manaos - Niveles máximos del Rio Negro

Tuvimos la posibilidad de ver el puerto desde más lejos y desde lo alto, cuando un domingo fuimos a la Iglesia que está en frente y la chica encargada del área de comunicación de la iglesia (si, de la iglesia) nos hizo un recorrido y nos llevó hasta el campanario para que podamos tener una vista de la ciudad. Después, nos dejó solos porque tenía que ir a transmitir la misa en vivo por Facebook (que grande nuestra colega comunicadora).

En las calles cercanas al puerto de pasajeros está la zona franca. O lo que quedó. Solo algunos negocios de perfumes y bebidas alcohólicas, el resto son negocios de productos nacionales o importados con impuestos.

Nos dijeron que de la entrada al puerto hacia la derecha no vayamos porque era peligroso. Nos fuimos hacia la izquierda, en dirección al Mercado Municipal. Al llegar frente al mercado, nos ofrecieron nuevamente el paseo por el río. Y ahí entendimos lo que nos habían dicho en la Oficina de Turismo de Manaos: se recomienda no contratar el paseo por el río a quienes lo venden fuera del puerto porque las embarcaciones no están autorizadas y las personas que lo hacen no están certificadas. Obviamente el precio al que ofrecen el mismo recorrido es menor.Qué hacer en Manaos - Paseo

Todos esos puestos de ventas están sobre un intento de costanera. Era una vereda angosta, sucia y obstaculizada por los puestitos. Nos decepcionó bastante no tener un paseo costero para caminar, sentarse y disfrutar del movimiento del puerto.

También nos decepcionó el Mercado Municipal. Ese es el problema de las expectativas y son un problema de índole personal. Nos imaginábamos un mercado enorme, acorde a la Amazonía, lleno de frutas de tamaños desproporcionados, pescados y productos extraños, mucho ruido, muchos olores. Y no encontramos nada de eso.

Qué hacer en Manaos - Mercado Municipal

En su lugar, había un edificio restaurado –bien restaurado, limpio e iluminado- con puestos de artesanías y arte tradicional, comedores y un pequeño sector con productos frescos: algunos pescados, muy pocas frutas y puestos de hierbas medicinales, que no habíamos visto en ningún otro mercado de Brasil. Eso sí nos gustó.  Si hay un mercado como el que imaginábamos, no lo vimos.

Qué hacer en Manaos - Mercado Municipal Qué hacer en Manaos - Mercado Municipal
Qué hacer en Manaos - Mercado Municipal Qué hacer en Manaos - Mercado Municipal

 

Tomar un baño de río

Todos nos hablaban de Ponta Negra, la playa de Manaos. Todos nos decían que teníamos que tomar un baño de río. No fuimos a Ponta Negra, aunque la vimos una vez desde el río y una vez de paso desde un auto así que tenemos una acotada idea. Es la zona de edificios y construcciones nuevas de Manaos, donde hicieron una playa artificial para tener un acceso fácil al río. A la tardecita, abren los puestos de comida y hay mucha gente caminando, corriendo o pasando el rato.

Pero sí nos dimos un baño de río. Nos fuimos a un bar flotante al que se llega con una lanchita y disfrutamos del Río Negro. Teníamos miedo de las anacondas, de los yacarés, de las pirañas… hasta que nos dimos cuenta que todo el mundo se mete en el agua; algunos en moto de agua, otros en las tan famosas tablas para remar parado y otros directamente a nadar.

Qué hacer en Manaos - Baño en el rio

Esa es la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad: algo de deporte acuático, música, pescado a cualquier hora y terminar el día viendo el atardecer con una cerveza.

El mejor lugar para hospedarse en Manaos

Definitivamente el mejor lugar es el Centro Histórico, en los alrededores del Teatro Amazonas. Es la zona que concentra la vida de la ciudad, por la misma actividad del Teatro Amazonas, el Largo de São Sebastião y la oferta gastronómica. Además, está a unas cuadras del puerto y del mercado, los otros puntos destacados de Manaos.

Nosotros nos quedamos una semana en el Hotel Boutique Casa Teatro, justo a una cuadra del Teatro Amazonas. Justamente la mejor vista del teatro la tuvimos desde la terraza del hotel.

Vista del Teatro Amazonas de Manaos
Vista del Teatro Amazonas desde el Hotel Boutique Casa Teatro

Como estuvimos durante una semana en la que llovió seis días, usamos mucho las instalaciones. Trabajamos en el comedor, en el living y en la terraza. Como nómadas digitales, nos encanta quedarnos en lugares así: como una casa en la que podemos ir cambiando de ambientes.

Qué hacer en Manaos - Hotel Casa Teatro Qué hacer en Manaos - Hotel Casa Teatro
 Qué hacer en Manaos - Hotel Casa Teatro  Qué hacer en Manaos - Hotel Casa Teatro

Las habitaciones son chiquitas y sencillas porque justamente el énfasis está en el resto de los ambientes con sillones de los más variados modelos en el salón de lectura y de TV y en cada pasillo, obras de arte y detalles de decoración que nos gustaría imitarlos en nuestra casa –cuando tengamos una-.

Qué hacer en Manaos - Hotel Casa Teatro Qué hacer en Manaos - Hotel Casa Teatro
 Qué hacer en Manaos - Hotel Casa Teatro  Qué hacer en Manaos - Hotel Casa Teatro

Una casa ambientada como un teatro en la que desayunamos de la mejor manera para despedirnos de Brasil. Esos desayunos que empiezan con lo dulce y terminan cerca de un almuerzo: tapioca recién hecha, jugos naturales –de fruta y no de pulpa congelada, budines, huevos revueltos y hasta huevos de codorniz.

 

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Si estás interesad@ en saber qué hacer en Manos además de las opciones que da la ciudad, podés leer “Amazonía Brasileña para citadinos”, donde detallamos las principales actividades para tener una aventura tranquila en la selva.

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Si querés saber cómo fue la experiencia de viajar durante siete días de Manaos a Tabatinga/Leticia te recomendamos leer Diario de viaje en barco por el Amazonas de Brasil.

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Si te gusta la selva, el río y también un poco de ciudad, podés ver más fotos de la Amazonía Brasileña en la “Galería de imágenes de Manaos”.

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 Esta publicación está patrocinada. Es una de las formas que usamos para viajar: mencionar una marca, empresa u organismo a cambio de un producto/servicio/remuneración. Todo lo que escribimos es subjetivo, está basado en nuestra experiencia y redactado con mucho ♥.
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Acerca de Trayectorias

Somos Marian y Camu, novios, pareja, concubinos, convivientes y compañeros, entre otros rótulos que tenemos acumulados. Hace un tiempo estrenamos uno nuevo, el de viajeros. Luego de varios años juntos decidimos salir a emprender un estilo de vida en permanente movimiento.

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