Lençóis Maranhenses, donde la naturaleza es surreal

En el mismo instante que vimos una foto aérea de los Lençóis Maranhenses decidimos que teníamos que hacer todo lo que estuviese a nuestro alcance para conocer ese lugar.

Lo primero que hicimos fue ver en el mapa en dónde están los Lençóis Maranhenses. Lo segundo fue ver cómo lo incluíamos en nuestra ruta. Lo tercero, analizar bien cómo y desde dónde llegar. Lo cuarto, cebarnos cada vez más. Lo quinto, ir.

Lencois-Maranhenses
Imagen aérea de los Lençóis Maranhenses – FOTO: Ministerio de Turismo del Estado de Maranhão

El Parque Nacional dos Lençóis Maranhenses queda en el nordeste brasilero. En realidad en donde lo que se conoce como nordeste se une con lo que se conoce como el norte brasilero.

Nuestro plan dentro de Brasil, una vez decidido ir a los Juegos Olímpicos 2016, fue recorrerlo de Sur a Norte, por lo que nos iba a quedar de paso. Así fue que nos fijamos el objetivo: luego de visitar Jericoacoara y antes de llegar a Belém, pasaríamos por los Lençóis Maranhenses. Que nos iba a quedar de paso es una forma de decir, porque a esa altura de Brasil las distancias se vuelven infinitas, las conexiones no son buenas y la infraestructura está muy deteriorada. (Las distancias, los transportes y nuestras recomendaciones las contamos en Todo lo que hay que saber para viajar a Brasil). Desde un primer momento sabíamos que no iba a ser fácil llegar ni tampoco recorrer la zona.

¿Qué tienen los Lençóis Maranhenses para que valga tanto la movida? Básicamente tienen arena. Son 90 mil hectáreas de arena. De arena casi blanca. De arena casi blanca en forma de dunas. De arena casi blanca en forma de dunas que en las partes bajas de las ondulaciones retiene agua de lluvia. Y se arman unas lagunas con agua cristalina que son una cosa de locos.
Pequeño detalle: Las lagunas no están durante todo el año porque es un fenómeno que se da solo en los meses posteriores a la época de lluvias.  Entonces la mejor temporada para ir es entre finales de junio y septiembre. En enero empiezan las lluvias y no se recomienda ir porque los caminos no estén bien. ¿Cuándo llegamos nosotros? Obvio, en diciembre. Todo seco pero accesible.

La pregunta del millón: ¿Vale la pena ir en temporada seca a los Lençóis Maranhenses?
Miren las fotos ¿qué dicen?

Lençóis Maranhenses en Atins.
Esto es en este planeta.

Nosotros decimos que si bien solo vimos una laguna vale muchísimo la pena ir en cualquier época del año. Si están las lagunas será espectacular, y sino también. Y si van en temporada seca y no les gusta acá los esperamos para recibir las quejas.

Para los que les gusta comparar, les mostramos cómo se ven los Lençóis Maranhenses en la temporada de lluvia. Pedimos permiso a Claudia del blog Solo Ida para mostrar algunas fotos de su estadía en julio.

ATENCIÓN AMIGO LECTOR: Si lo único que te interesa es saber dónde dormir y cómo llegar a los Lençóis Maranhenses, te la hacemos corta y te dejamos los accesos:

Si por el contrario, querés hacernos muy felices y leer todo nuestra experiencia seguí leyendo.

Barreirinhas, el punto obligado de los Lençóis Maranhenses

En realidad sí que nos quedaba de paso. Barreirinhas es por donde hay que pasar si o si vengas de donde vengas. Nosotros veníamos desde Jericoacoara rumbo al norte. Si bien el pueblo no queda pegado al parque, desde ahí las posibilidades para recorrerlo son varias. Muchas agencias de turismo ofrecen diferentes recorridos y formas de acceso a los Lençóis. Cuando estuvimos nosotros, por ser temporada baja las opciones no eran tantas, porque no había lagunas a las que ir, pero sin embargo pudimos recorrer bastante y disfrutar de todo el entorno natural.

Barreirinhas no tiene ningún atractivo, ni turístico ni de los otros. Apenas la zona portuaria con sus embarcaciones coloridas pueden regalar alguna linda escena. Nosotros estuvimos tres noches, principalmente porque Marcelo aceptó nuestra propuesta de canje (sacamos fotos de la posada recién inaugurada y lo ayudamos a difundir a cambio de alojamiento) y nos recibió en su posada, Ceu dos Lençóis, y aprovechamos esos días para definir y organizar nuestra llegada a Atins.

Pequeño puerto de Barreirinhas sobre el Río Preguiças

Desde allí conocimos una de las partes de los Lençóis que se pueden visitar en medio día desde Barreirinhas, la Laguna Esperanza. No teníamos muchas más opciones porque en la época que fuimos era la única laguna que no estaba seca. Para ser la única opción no está nada mal. Llegamos luego de dos horas en 4×4 por 40 kilómetros de caminos de mucha arena. La Laguna Esperanza es de agua rojiza y en uno de los bordes tiene una pared de dunas que le dan un marco interesante. Pero técnicamente no es una laguna sino el margen de uno de los ríos que bordean los lençóis.

Lençóis Maranhenses
Agua fría y dulce. Necesaria para bancarse la caminata en las dunas.

Luego de un chapuzón en esas aguas dulces, frescas y profundas, caminamos un poco por el borde de la laguna, por el pasillo que se forma entre el agua y las montañas de arena. Después subimos las dunas. Cuando llegamos arriba nos quedamos sin aire. No tanto por la subida, sino por lo que teníamos frente a los ojos. Una inmensidad inmensa de toda inmensidad. Un interminable lienzo (lençóis en portugués) de arena. Literalmente no veíamos en dónde terminaba.

Lençóis Maranhenses
Sin nada más que agregar.

Empezamos a caminar y mientras la vista se iba acostumbrando al reflejo del sol en la arena, fuimos encontrando diferentes ángulos desde donde apreciar algo que nuestros ojos podían ver pero nuestro cerebro no podía procesar. Desde las partes altas, veíamos cómo en los huecos se queda estancada el agua. Se nota que el suelo tiene algún mineral que imposibilita la filtración. En esas partes nosotros vimos los rastros de agua y plantitas secas que no sobrevivieron.
Como nenes recorrimos diferentes rincones hasta que nos acomodamos para ver el atardecer. La arena es tan blanca que con el atardecer el paisaje se vuelve plateado; todo bastante surrealista. Nos sentamos, sacamos el mate y del resto se encargó el tiempo y la naturaleza.

Como típica excursión de tour empaquetado, en el mejor momento te llaman porque hay que volver. Igualmente, lo entendemos porque apenas dejamos de ver el sol en el horizonte, empezó a oscurecer rapidísimo y terminamos volviendo bien de noche. Aunque eran las siete y media de la tarde. (Cosas que no nos gusta de estar cerca del Ecuador). Con esta excursión uno está más tiempo arriba de la camioneta que disfrutando de la laguna pero es imposible hacerlo de otra manera. Lo bueno es que el paseo es después del mediodía, así que la peor parte del día la pasas en la 4×4 y cuando llegás es mucho más ameno subir y bajar las dunas.

En temporada de lluvias, las excursiones incluyen la visita a la Laguna Azul, Bonita o Peixe. Le debemos la información pero las fotos lo dicen todo.

Atins, el punto soñado de los Lençóis Maranhenses

Si el punto obligado es Barreirinhas, el punto deseado es Atins, un pueblo desde el que se puede ir caminando a tomar mate al otro extremo de los Lençóis. Atins queda a 27 kilómetros de Barreirinhas.

Para llegar, elegimos hacer lo más caro y lo más complicado, pero también lo más lindo. Resulta que uno de los tours típicos de la región es ir por el Río Preguiças hasta Caburé, un poblado sobre una playa que de un lado está sobre el mar abierto y del otro sobre el río. Si bien técnicamente el recorrido no toca el Parque de Lençóis Maranhenses bordea lo que se conoce como los Pequeños Lençóis, que son áreas de dunas, lógicamente más pequeñas, pero que vale la pena conocer. También estaban secas las lagunas pero básicamente es la misma postal que la de los grandes lençóis.

Por suerte había un poco de nubes… no queríamos ni caminar.

Ese punto es un pequeño poblado, Vassoras, donde viven algunas familias que viven de la pesca y de lo que les deja el turismo. Otro atractivo de ese punto es que hay muchos monitos  -los macacos- que se hacen los simpáticos para obtener algo de comida.

La siguiente parada de la excursión es en Mandacarú, otra pequeña villa de pescadores donde está el Faro Preguiças, desde donde se tiene una vista de toda la zona. Cada uno de los escalones vale la pena para tener una dimensión: el río desembocando en el mar, los poblados, los Lençóis Maranhenses, el bosque, los manglares.

Atins
Buen viento ahí arriba ademas de la vista.

En Caburé estuvimos unas dos horas recorriendo las playas, las de mar y las de río. Optamos por llevarnos la comida para abaratar costos, pero el viento nos impidió comer. (No se preocupen, los brasileros siempre ponen un restaurante para los que viajan con más presupuesto.) Hay algunos hospedajes para pasar unos días pero en el poblado no hay nada, apenas hay electricidad y el clima es bastante hostil. Quizá alguien que busque desconexión total disfrute de quedarse más tiempo. Nosotros no.

Caburé
El mar es rabioso.
Atins
Casi desolado Caburé.

Coordinamos con la agencia de turismo para que en lugar de volver con todo el grupo, nos alcanzaran hasta Atins, que queda a 20 minutos en lancha.

Atins es uno de los pueblos pegados al Parque Nacional Lençóis Maranhenses. De calles de arena, de gente amigable, de sol potente y de viento intenso. Estuvimos dos días y nos hubiésemos quedado a vivir -mentira, pero suena bien-.

Paseamos por la costa, justo por el preciso punto en donde el río se une con el mar. Apenas había gente. Algunos pescadores. Algunos europeos haciendo kyte. Todo en un entorno calmo, solo interrumpido por alguna que otra 4×4 y vacas que aparecen sin avisar.

Paramos en lo de Facundo, un argentino que cumplió el sueño del pibe. ¿Jugar un mundial? Naaa, ponerse un bar en la playa. En realidad, no está literalmente en la playa, está a dos cuadras, pero como en Atins las calles tienen la misma arena que en la playa podemos decir que todo el pueblo está en la playa.

No solo puso un bar, sino que al lado está armando un hostel y si bien es su negocio, nos recibió a través de Cocuhsurfing, por lo que no nos cobró nada. Facu estaba con mucho trabajo, sacando adelante su sueño que llevaba apenas un par de meses. Pese a eso, junto con Ignacio, otro argentino que trabaja ahí, nos trataron de diez y transmitieron mucho de su buena onda y energía. Si algo le faltaba a Atins era encontrar gente así. O podemos pensar que Atins es como es por la gente que lo habita.

La última tarde salimos a caminar y después de una hora llegamos a los mismísimos Lençóis Maranhenses, una serie interminable de dunas de arena blanca. Las mismas que habíamos visto desde la Laguna Esperanza, pero desde otro costado. El atardecer que vimos ahí nunca lo vamos a olvidar. Y a la luna que salió después tampoco. La arena que se nos pegó en la cara, nos costó un par de días sacarla.

Atins es un lugar especial. Quizás en 10 años sea un mega destino turístico. Pero ahora no lo es. Apenas hay autos, apenas hay electricidad, apenas hay gente, apenas hay señal de teléfono, apenas nos sirvió para desconectarnos dos días y sentir esa sensación de estar más vivos que nunca.

Atins
La playa de Atins. Pura paz.

La vuelta a Barreirinhas la hicimos de la manera tradicional, a las 5 de la mañana nos subimos a una 4×4 adaptada para llevar pasajeros en la caja. Desde Barreirinhas continuamos camino al norte con la energía renovada.

Cómo llegar y dónde dormir en Barreririnhas

Transporte hacia Barreirinhas

Nosotros llegamos a Barreirinhas desde Jericoacoara. La distancia de Jericoacoara a Lençóis Maranhenses es de 422 kilómetros, lo que nos tomó dos días de aventuras. Luego de escuchar precios exorbitantes para hacerlo en transporte privado, fue la única forma “económica” que encontramos.

¿Cómo llegar a Lençóis Maranhenses desde Jericoacoara de forma económica?

El recorrido fue el siguiente:

  • Jericoacoara – Jijoca: En 4×4 desde el centro de Jeri. Valor 15R por persona. (Negociable)
  • Jijoca – Camosin: 25R por persona en van que pasa varias veces por día a la salida de Jijoca, frente a la Petrobras. También hay un ómnibus por el mismo valor que sale de la Petrobrás.
  • Camosin – Parnaiba: 23R por persona en un bus desde la rodoviaria de Camosin.
  • Al llegar a Parnaiba, por unos minutos nos perdimos la siguiente conexión que era a las 17 hs. Tuvimos que hacer noche ahí. Nos alojamos en un hotel de mala muerte enfrente de la terminal.
  • Parnaiba – Tutoia: 20R por persona en un bus ochentoso e incomodo que salió a las 5.30 de la mañana de la rodoviaria de Parnaiba.
  • Tutoia – Paulino Neves: 10R por persona en una combi que salió a una cuadra de donde nos dejó el bus ochentoso. Si quieren encontrar este transporte, deben ignorar fuertemente a las personas que cuando bajen del bus, les van a a decir que los llevan en taxi y que es la única forma de llegar a Paulino Neves.
  • Paulino Neves – Barreirinhas: fuimos a dedo. Se puede conseguir viajar en 4×4 por alrededor de 25R por persona. (Muy negociables).

Gran parte de esta aventura la hicimos con Carol y Juan y ellos cuentan con mucho detalle y gracia cómo fue toda la travesía en “Cómo llegar a los Lencóis Maranhenses“:

Para los que llegan a Barrerinhas desde Sao Luis, capital del estado de Maranhao, es mucho más fácil y directo. Hay una empresa de buses, Cisne Branco que tiene cuatro viajes por día por 50 R. Además hay varios servicios de vans que hacen el recorrido por 60 R.

Dato para quienes viajan a dedo. Como ya hemos contado en otras oportunidades, se nos complicó hacer dedo en Brasil (Por eso escribimos “Cuando hacer dedo no funciona“). Barreirinhas no fue la excepción y cuando quisimos ir de ahí a Sao Luis, intentamos por 4 horas en la salida sin éxito. Por eso tuvimos que acudir a los brazos del Cisne Branco y lo paramos directamente en la ruta.

Hospedaje en Barreirinhas

Para dormir en Barreirinhas hay distintos tipos de hoteles y posadas. Podemos recomendar la posada en la que estuvimos nosotros: Pousada Ceu dos Lençóis. Marcelo, un anfitrión de lujo y las instalaciones nuevas, tan simples como cómodas. Ideal para no gastar mucho pero estar en un lugar ameno. Está un poco lejos del centro pero como las excursiones te van a buscar y te llevan hasta tu hospedaje, no es un problema.

Lencóis Maranhenses
Momento de trabajo en el jardín de la posada.

Cómo llegar y dónde dormir en Atins

Transporte hacia Atins

Para unir Barreirinhas y Atins hay mínimamente tres alternativas de transporte:

  • En barco, con un tour
    Como les contamos, nosotros fuimos de Barreirinhas a Atins en barco, por el Río Preguiças. El valor del tour fue de 60R por persona. Nos levantaron en la posada a las 8 de la mañana. No olviden coordinar con la agencia, para que en lugar de volver a las 14.30 hs con el resto del tour, los lleven a las 14 hs a Atins.
    También se podría coordinar la vuelta con la lancha del tour, pero esto hay que coordinarlo con anticipación, porque es probable que en Atins no haya señal de teléfono y mucho menos de internet.
  • En 4×4:
    Esta opción es la más barata, sale 25R por personas. Las camionetas salen del centro de Barreirinhas todas las mañanas alrededor de las 10 hs, excepto los domingos. Como nosotros justo viajamos un domingo, tuvimos que optar por el tour. La vuelta de Atins a Barreirinhas sale a las 5 de la mañana. Para averiguar el punto de partida hay que preguntar a cualquier persona de Atins que les sabrán indicar.
  • En barco, con una lancha taxi:
    Si bien desconocemos el valor de esta opción, es seguro que por cuestiones de volumen es más cara que el tour, aunque también es seguro que se puede negociar el precio. Es la alternativa cuando se quieren manejar horarios personalizados.

IMPORTANTE: No recomendamos ir con 4×4 propia, a menos que vayan con alguien que los guíe en el camino. Por momentos el camino deja de existir y los vehículos atraviesan la arena por huellas que solo conocen los lugareños.

Hospedaje en Atins

Para dormir en Atins hay varias opciones. Si bien, es un pueblo muy pequeño, en parte vive del turismo y eso se nota en la cantidad de posadas que hay.
Nosotros podemos recomendar el hostel de Facundo, principalmente por la buena onda del lugar y por la relación precio calidad. Tiene habitaciones privadas y compartidas. El hostel se llama O Peixe de Boa y además organiza recorrido por los lençóis a caballo.

Atins
El hostel (y casa) de Facundo.

Más información útil para visitar los Lençóis Maranhenses:

¿Tenés alguna pregunta para compartir? ¿Fuiste a los Lençóis Maranhenses en otra época? Dejanos tu mensaje en “Comentarios” así hacemos de este blog un “ida y vuelta”.


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Acerca de Trayectorias

Somos Marian y Camu, novios, pareja, concubinos, convivientes y compañeros, entre otros rótulos que tenemos acumulados. Hace un tiempo estrenamos uno nuevo, el de viajeros. Luego de varios años juntos decidimos salir a emprender un estilo de vida en permanente movimiento.

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